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La Coctelera

jpfrancis1

23 Febrero 2006

Un ganso tuvo que morir

Una vez estaba jugando golf en Nueva Jersey y maté un ganso. Es un cuento bien triste.

Tuve que tirar la bola sobre un lago en que había una manada de gansos. Pero lo hice mal, y la bola estropeó uno de ellos. La manada huyó volando, pero él quedó allí con la cabeza bajo la superficie del agua. Cuando llegué a donde estaba en el agua, me di cuenta de que no estaba moviendo y me pareció muerto. Lo cogí con uno de mis palos y lo lleve a la orilla. De repente, el ganso empezó a temblar. Todavía estaba vivo, pero su ojo estaba colgando del orbito y pareció que su cráneo había sido aplastado.

Decidí que tuvo que rematarlo para que no sufriera. Estaba tumbado en la hierba y empecé a darle golpes fuertes a la cabeza. Mis compañeros que estaban jugando no podían aguantar de lo que estaba pasando y siguieron caminando hacia la sede del club. Cuando termine el trabajo, había sangre y plumas por todas partes y me sentía un poco raro. Uno de mis amigos me dijo que tenía mucha suerte porque la bola había rebotado de la cabeza del ganso y estaba en el Fairway en buenas condiciones. ¡Seguí jugando y metí un birdie!

Me encantan los animales, pero aquel día, para que yo jugara mejor, un ganso tuvo que morir.

servido por jpfrancis1 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Charlitos

Charlitos dijo

No estoy seguro si tu entrada me da ganas de reírme o llorar. No, la verdad, es que te entiendo. Una vez cuando estaba en la secundaria estaba conduciendo en medio de un gran aguacero, un perro cruzó la calle, no tuve tiempo para parar y choqué con el perro. Se murió en seguida. Llamé a la policia y me dijeron que recogerían el perro y que fue la culpa de los dueños para dejar su perro fuera de casa sin correa. Pero me sentía tan mal, tan triste. Volví a casa, lloré y la mañana siguiente lo vi otra vez. La policía todavía no lo había recogido.

23 Febrero 2006 | 09:21 PM

Mary

Mary dijo

Bueno, bueno, bueno. Después de leer tu relato y el comentario de Charlie, no sé que pensar. Supongo que también los animales están sujeto a un mal día o a la tragedia, igual que los seres humanos. Estoy de acuerdo con Jim que el animal no debe sufrir, pero a la vez, no sé si soy capaz de matar a golpes un animal con un palo (tendría que pedir a mi hermano, que también ha tenido que hacer lo mismo una vez).

Yo me acuerdo que un día aplasté una ardilla listada con el coche. El bicho había cruzado la carretera y al llegar al otro lado, dio una vuelta para cruzar de nuevo y no tenía tiempo para frenar el coche. Lo peor fue el golpazo que oí cuando chocó con la rueda y sabía que lo había matado.

23 Febrero 2006 | 11:56 PM

Mercedes

Mercedes dijo

Pues a mí me ha estremecido el cuento de Jim. He visto en muchas películas y documentales situaciones parecidas a esa, en la que se sacrifica al animal para evitarle sufrimientos inútiles. Y lo entiendo, pero espero no tener que verme yo en la situación de tener que hacerlo por mí misma. Se debe de pasar muy mal.

28 Febrero 2006 | 11:38 AM

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