Palos en el arroyo
Cuando éramos jóvenes, después de las chubascos fuertes veranéales, salíamos de la casa corriendo y gritando de alegría. Buscábamos palitos de varias formas y tamaños distintos y los echábamos en el arroyo que está cerca de la casa de mi niñez. Solíamos tener carreras de palitos, y nos emocionábamos mucho. Sabíamos que no había nada que podíamos hacer para influir el resultado de la carrera después de echarlos a la corriente, pero nos gustaba mucho pensar que nuestro éxito tenía algo que ver con nuestra habilidad de poder escoger el palito perfecto.
Hoy en día, como adulto, cuando contemplo la vida, pienso en aquel arroyo y de vez en cuando, siento que es muy análogo a la vida mía.
Me doy cuenta que soy como uno de esos palitos en el arroyo de la vida, sin timón y sin remas.

Mercedes dijo
No parece que tengas un momento especialmente alegre. Piensa en cuál puede ser el motivo. A lo mejor no es tan grave. ¿Una piedrecita en el zapato? ¿La primavera? ¿Falta de descanso?
Todos los momentos de crisis nos enseñan algo. Pasará,pasará como otros momentos anteriores. Solo hace falta tiempo. Mientras tanto, disfruta con lo que tienes alrededor. Mira, observa. Seguro que encuentras algo que te anima el día. Ya me contarás.
4 Abril 2006 | 06:50 PM